domingo, 14 de octubre de 2007

¡Buenas nuevas, Loren!


Pues sí Loren, ya ha pasado otra semanita desde que nos dejaste. Vuelvo a escribirte otra vez, así de seguido, insistiendo en tu recuerdo ahora que está fresquito. No te aburriré con tristezas y amarguras, que bastante tenemos encima. Sencillamente te cuento las novedades que ¡vive Dios que son buenas…buenísimas!

En primer lugar, Magda tu compañera del alma ha dado un paso de gigante en su nueva situación. ¡Sí como te lo cuento! ¡qué pedazo de mujer es Magda, no me cansaré de repetirlo! Esta segunda semana, se ha enfrentado exitosamente a varias pruebas y vivencias.

La primera es que Bosco ya ha salido del hospital y ha vuelto al cole, a hacer vida NORMAL, ¡qué bien, eh!. Su cuerpecito ha reaccionado bien a los cuidados hospitalarios y se presume que no tiene nada derivado del viaje. Algún bichito que le debió alterar por dentro y que con dieta y “bonda” irá curando.

El segundo reto ocurrió el lunes a la tarde. Subió la cuesta y con el corazón a mil y la cabeza quién sabe Dios dónde, metió la llave en la cerradura, hizo un “alé” profundo y abrió la tienda. Me imagino que debió percibir unos habituales electrodomésticos pero cargados de recuerdos, impregnados de tu olor y voz. Con el corazón a cien y el alma dolorida pasó esa tarde llena de gente que venían a chafardear y a curiosear, ¡como si Magda necesitase de todo eso para aguantarse de pie! Creo que alguna que otra se fue más edificada que cuando entró. Magda es mucha Magda y aguantó el tirón. Me alegró ver a Bernat, tu hermano, enredado en sintonizar TVs y codificadores junto a Tomeu. ¡Qué buena cara hace Bernat!. Al cerrar la tienda a la noche, otro “alé” de vida, el pensamiento debió volar otra vez hasta ti y una cierta lucecita se iluminó en su interior. ¡Lo he hecho Loren!,¡ lo he hecho Loren! ¡Que tu fuerza me acompañe!

La tercera prueba superada pasó este jueves (el viernes era la fiesta del Pilar). ¡Magda se unió a la habitual velada del Balear! Te imagino sonriente y feliz viendo cómo Magda se unía a la vieja rutina que tú tanto ansiabas que llegase, cómo se unía a la colla, a los comentarios hechos al amparo de las famosas tapas, (Magda de “fetge” como siempre) y…retomando el pulso habitual de la vida. Encerrarse en sí misma es un círculo vicioso que pudre el alma, aniquila las ganas de vivir y genera un cáncer del copón. Afortunadamente Magda ha dado muestras de positivismo, de estar llena de vida, de luchar con su pena de una manera serena. ¡Qué buen momento vivimos este jueves! Marga me comentó que una conocida que pasó por delante del Balear se emocionó al vernos juntos, luchando por vivir y tirando p’alante. Se emocionó porque a una amiga suya se le murió el marido y desde entonces…se desligó de la colla creyendo falsamente que los amigos le recordarían continuamente a su marido fallecido. La colla nuestra de replegats sí que nos acordamos de Loren, pero expresamos su espíritu de vida con manifestaciones de vida que tanto le gustaban y nos gustaban a todos. Lamentarse inútilmente es cortar los lazos de vida que nos unen al mundo, cortar el cordón umbilical que nos unen a los demás para poder ser todos un poco más fuertes cada día.

Hubo una cuarta prueba, que a mi modesto entender, ha sido la que más le ha costado superar a Magda y la que creo le ayudará más en este largo periodo de duelo. Escribió sus sentimientos, los puso por escrito, se confesó delante de un ordenador, que no era más que el reflejo de sí misma, y…lloró, ya lo creo que debió llorar. Escribir de una manera impulsiva, dando rienda suelta a esa criatura que se llama pena y que se le ha metido como un virus, es la mejor medicina que podrá encontrar. Una recomendación, si es que me lee. Que lo vaya escribiendo todo en una carpeta especial, para ella solita, al estilo “De mí para ti Loren”., que suelte allá todo, todo, todo, que se lo publique a ella misma y a Loren y después…ya le diré otra cosa que hay que hacer.

Me doy cuenta de que los ojos de Marga, de Pere, de…todos, ¡ lo dicen todo!. Están llenos de lágrimas contenidas, de emociones no expresadas. Falta un tris, una palabra, un gesto para que tanto se pongan a llorar a moco tendido como para ser lágrimas de alegría. ¡Que buena colla, leches!

Loren, la vida sigue como tanto te gustaba a ti vivirla. Sentirla, vivirla cada instante nos lleva tiempo y nos ha enseñado que hay que hacerlo ya, cada día.

De todo CORAZÓN

Tu amigo Pepe

2 comentarios:

marga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Unknown dijo...

Son tantas ses coses pendentes quan una persona estimada ens deixa, coses que havies de haver parlat, discutit, arreglat...
Sempre queda allo de: podria haver fet mes?
Sent un buit per ell que no se com omplir i l'unic que em dona força es veura sa seve dona la força que te i que li dona la fe.