La palabra dinámica se asocia a movimiento, a actividad. Vivir ya es en sí una actividad, que no podemos pararla, sino dejarnos llevar por sus ritmos primarios, como el latir del corazón, sentir frío, calor, hambre y sed o regirnos por la interminable sucesión del día y la noche, que marcan nuestros ritmos de sueño y trabajo.
Toda esta dinámica agotadora y repetitiva nos hace a las personas iguales en este planeta. Las formas de vivirla es lo que realmente nos diferencia unos de otros y hace que destellen las chispitas de vida, a modo de condimento salino, que dan ese toque tan personal y peculiar a cada persona.
Una de las chispitas de vida que me sigue dando vueltas desde tu súbita desaparición, Loren, ha sido sin duda esas ENORMES GANAS DE VIVIR que te salían por todos los poros de la piel y que tan bien sabías transmitir en muchísimos detalles de tu vida, detalles que ahora, en las reuniones de la colla, salen sin quererlo.
Refresco la memoria de algunas chispitas que o las he oído comentar o las he vivido en primera persona:
¡Los famoso polos, Loren!, esos polos que te hacías a medias con Tomeu haciendo un alto en la tarde, saboreando ese instante que la vida te proporcionaba con la buena compañía de una persona tan estupenda como es Tomeu. El dulzor del polo, junto a las risas para comentar tal o cual anécdota surgidas en el transcurso de vuestras innumerables visitas a los hogares “ferreriencs” , conformaban el punto de inflexión de otro día vivido con intensidad. Una excusa, una dulce chispita para aderezar el día.
¡Y qué decir de tu afición a sacarnos fotos a toda la colla! ¡Siempre te librabas de salir!. Estabas oculto detrás del objetivo, contemplando el discurrir de las vidas ajenas, retratando fugaces momentos de vida, viviéndolas con intensidad, haciéndonos sentir protagonistas de momentos inolvidables grabados permanentemente gracias a que tú estabas allí. Lograste sacar unos paisajes de postal, gracias a esa perspicaz mirada que solamente la tienen las personas sensibles. ¡Qué colección más maja e impresionante nos has legado! Cada vez que vuelvo a ver las de la Bassa Verda, te recuerdo yendo de un lado para otro para elegir el ángulo perfecto, con su reflejo y todo en el agua, sin olvidar tu peculiar voz retumbando en aquel paraje tan increíble. ¡uffff! Cabra Salada, La Mola, Binimel·là, Pregonda, Faváritx, etc recobran nueva vida, la vida que tú le sabías dar con tu peculiar estilo…¡INOLVIDABLES como tú Loren.!
Destaco, porque estoy de acuerdo con Pere, las secuencias de fotos dedicadas a los de la colla. En cada salida siempre dedicabas varias instantáneas a captar el alma humana, el sentimiento de cada persona en esos lugares, las “chispas fugaces de vida” que cada uno sentía y que tú lograbas capturar para la eternidad. Especialmente guapas y divertidas son las dedicadas a nuestros hijos en la playa de La Vall. Momentos alegres, intensos, demostrados en la secuencia de la batalla de arena. Todo un recital de carreras, risas, pegotes de arena…y tú estabas allí, captando la vida a tu alrededor, ¡qué guapo, Loren!, ¡qué guapo!
La vida, ese devenir de acontecimientos que nos vamos construyendo día a día, la vivías con intensidad casi febril, especialmente el último año, ¡qué año más acojonante! .Parecía que no podías desperdiciar ni un solo instante, temiendo que la vida se te escapase de las manos como si fuese agua. ¡GANAS DE VIVIR, DINÁMICAS DE VIDA! Dinámicas de vida que nos has enseñado a no desperdiciar y a vivir el momento cotidiano con intensidad, el “carpe diem” (aprovecha el momento) que decía el poeta Horacio.
Te brindo este día que acaba y el de mañana al que deseo llegar.
De todo CORAZÓN
Pepe
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